Una bandeja para los cubitos de hielo presa en el compartimiento congelador o la escarcha pegada a nuestros parabrisas por las mañanas de invierno, permiten apreciar el excelente poder adesivo del hielo.
Esta cola excelente puede ligar casi todas las materias rígidas (metales, plásticos, cerámicas, grafito...), o flexibles (caucho, neopreno, tejidos...). Además, cuando funda, tiene la ventaja de ser reversible y de dejar ningun residuo. Sacando provecho de todas estas propietades, hemos descubrido, desarollado y puesto a punto un sistema de fijación muy performante : las placas heladoras serie GF.
No más montajes específicos muy costosos. No más deformaciones y roturas, debidas a los esfuerzos de sujeción o desujeción. Cualesquiera que sean sus formas, las piezas frágiles están siempre mantenidas de manera rígida y sin tensión !
El enfriamiento de la placa se hace mediante un intercambiador térmico de aire comprimido. Para obtener una temperatura constante, une regulación neumática pilota el conjunto. Interviniendo en la inercia térmica de la placa de congelación, esta regulación permite también economizar aire comprimido. Para los largos ciclos de mecanizado, el tiempo de consumo es inferior de la mitad al tiempo de uso.
Inicialmente previstas para satisfacer las necesidades del sector espacial, estas placas se han entonces impuesto en todos los campos de fabricación de piezas delicadas (médico, electrónico, relojería, joyería...).
El enfriamiento de la placa se hace mediante un intercambiador térmico de aire comprimido. Para obtener una temperatura constante, une regulación neumática pilota el conjunto. Interviniendo en la inercia térmica de la placa de congelación, esta regulación permite también economizar aire comprimido. Para los largos ciclos de mecanizado, el tiempo de consumo es inferior de la mitad al tiempo de uso.
Compactas y monobloques, las placas heladoras se pueden utilizar muy rapidamente :
Siendo nulo el espesor del agua debajo de la pieza, la repetabilidad en Z sólo depiende del referencial. Como la placa evacua las calorías generadas por el mecanizado, la lubrificación clásica resulta inútil. La congelación aumenta la rigidez de numerosos materiales (plásticos, cerámicas crudas, neopreno,...) y mejora así los estados de superficie.